Si el banco te congeló las cuentas o pasó tu crédito a jurídico, el amparo protege lo que tienes en garantía y abre una negociación más favorable. El término corre desde que te enteras.
Agendar quince minutosCon el abogado, sin costo. Si tu caso no procede, te lo decimos en esa misma llamada.
«Tengo la cuenta congelada y el viernes es la nómina.»
Si reconoces dos de estas tres, la llamada es para ti. Si reconoces la tercera, es urgente.
Crédito hipotecario en ejecución por falta de pago, con la vivienda de por medio. Con el amparo se detiene la ejecución y se abre la negociación con el banco.
Fallaste pagos y el banco exige el vencimiento anticipado: garantías, capital o el embargo de tus cuentas. Con el amparo se detiene el proceso.
Incumplimiento con embargo ya decretado. Con el amparo se reestructura el crédito para que vuelva a caber en tu flujo y la operación no se detenga.
Si tu asunto se parece a alguno de los tres, eso es exactamente lo que se revisa en los quince minutos.
Primero se protege lo que está en riesgo, no se discute la deuda. Se promueve el amparo y la suspensión se pide desde el escrito inicial, para resguardar tu casa y tus garantías mientras el asunto se resuelve.
Con el amparo en curso, el banco se sienta a negociar. Ahí se consigue lo que por tu cuenta no habrías conseguido: un arreglo más favorable, y más rápido.
Finiquito firmado, garantías liberadas y tu liquidación reportada como corresponde. Al cerrar aquí es cuando recuperas la disposición de tu dinero.
Línea por línea: intereses, comisiones, seguros y capitalización. Lo que te cobraron de más se documenta por escrito y se usa como posición en la negociación.
Desde la firma, toda comunicación del banco y del despacho de cobranza pasa por tu abogado. Tú dejas de contestar llamadas y dejas de firmar convenios por teléfono.
No un generalista que ve tu caso por primera vez. La misma persona responde por tu asunto de principio a fin: no cambia de manos, no te atiende quien no lo conoce.
Qué se presentó, qué resolvió el juez, qué sigue y cuándo. No vuelves a preguntar en qué va tu asunto.
Quita, reestructura o dación en pago, según lo que resista el expediente. Hasta el finiquito firmado y la liberación de garantías.
Cerrar el asunto no sirve de mucho si el banco te sigue reportando como si debieras. Se gestiona ante Buró de Crédito que tu liquidación quede registrada correctamente, para que tu historial diga lo que de verdad pasó.
Quince minutos con el abogado. Si tu caso no procede, te lo decimos en esa misma llamada y no hay nada que pagar.
Si al revisar el expediente completo el abogado concluye que no hay materia para el amparo, se te devuelve íntegro lo que pusiste para iniciar.
Cada etapa cierra por escrito. Si una etapa pasa sin tu reporte, se descuenta del pago final.
Ninguna garantía cubre el sentido de la resolución judicial. Eso no lo controla ningún despacho, y quien te lo prometa te está mintiendo.
El diagnóstico no cuesta. El honorario te lo decimos en la llamada, cuando ya sabemos qué tienes y qué se puede pedir. Antes de eso, cualquier número sería un invento.
No. Nadie borra un historial de crédito, y quien te lo ofrezca te está mintiendo. Lo que sí se gestiona es que tu liquidación quede reportada correctamente ante Buró de Crédito, para que tu historial diga lo que de verdad pasó.
No. Ningún despacho controla el sentido de una resolución judicial. Lo que sí se compromete por escrito es el trabajo, los tiempos y el reporte de cada etapa.
No. Lo que se busca es que salgas del crédito en condiciones que puedas cumplir, con un finiquito firmado. Si lo que buscas es evadir, no es con nosotros.
Entonces usa los quince minutos para una segunda opinión. Si lo que están haciendo por ti está bien hecho, te lo decimos.
El abogado que lleva estos casos. La llamada de quince minutos la toma él, no un vendedor ni un asistente. Gesxpress se encarga de agendarla y de acompañarte durante el proceso.
Tu contrato de crédito, el último estado de cuenta y lo que te haya llegado por escrito del banco o de cobranza. Si no lo tienes a la mano, la llamada sirve igual.
Con el abogado, sin costo. Te decimos si tu caso procede y qué sigue. Si no procede, te lo decimos en esa misma llamada.